sábado, 13 de septiembre de 2008

Bebiendo de las fuentes

No, no os llaméis a engaño. No me he dedicado a beber del caño.
Hoy no he podido por menos que volver a releer distintos apartados de dos grandes obras básicas para el buen entendimiento del mundo del vino: El gusto del vino, de Émile Peynaud y Jerez, Xerez, Sherish de Manuel Mª González Gordon, Marqués de Bonanza.


Os preguntaréis a qué es debido este repentino acercamiento a las fuentes de la sabiduría vinícola. Pues la respuesta está en dos vinos que probé estos días: Abel Mendoza, Selección Personal 2000 y la Manzanilla en saca de primavera de Barbadillo, con esta tonalidad dorada, brillante y aromas salinos, a frutos secos, notas de hierbabuna, amén de una boca envolvente y punzante, con excelente acidez, larga y redonda en la que las notas olfativas vuelven a marcarse en fase retronasal en todo su esplendor.
Buscaba en los libros datos, procesos, pistas para poder extraer más características de los vinos citados por su elaboración, castas, ... ya realmente me han cautivado, amén de acompañar el primero a un osso buco de morucha -lo siento, pero no dio tiempo a sacar la foto, la peña tenía hambre- y el segundo a un rodaballo salvaje del que doy muestras en la imagen final.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Se acabó el verano y hacemos recuento

Bueno, se acabó el verano y la verdad es que hemos disfrutado, sobre todo en agosto, de vinos procedentes de todos los rincones de esta piel de toro. A grandes rasgos hemos disfrutado con muy buenos vinos, otros no tanto y algunos de los que apenas se puede comentar algo, pero de los que se aprenden defectos.
La verdad es que empezamos apostando fuerte con un Aalto PS 1999 que realmente nos cautivó.
Preciso en vista, complejo en nariz y con potencia y estructura en boca.
El maestro Mariano sí que sabe.
Como recomendación imprescindible decantar para evitar los depósitos que pueden reducir el disfrute de este vino.

Seguimos con dos vinos de la D.O. Priorato, ambos de Cellers Devinssi en Gratallops: Mas de les Valls 2005 e Il.Lia 2004.
Lamentablemente ambos con problemas en nariz en los que los olores a pegamento -sobre todo en Il.Lia- desmerecieron su degustación y en penalizaron la puntuación del Mas de les Valls a pesar de apuntar buenas maneras.
Para cambiar de tercio le metimos mano a uno par de rosados fruto de la economía del trueque a que nos obliga la crisis económica y que llevamos a cabo Joan Gómez Pallarès y un servidor. Y la verdad es que disfrutamos con un Bárbara Forés 2006 en el que a pesar de ser un 06 mantiene esas tonalidades grosellas y reflejos azulados, amén de las notas de frutas y minerales que tanto nos hicieron disfrutar.
Etim nos pareció más vivo, frutal y alegre. Tal vez por que fuera del 2007 -lamentablemente la cinta de embalar se llevó por delante el año-. Nos gustó. Esa garnacha-syrah potenciando tanto el color como los aromas frutales del vino lo hicieron muy agradable para pasar los calores veraniegos, además de mostrar unos 14º muy bien integrados.
Como no hay quinto malo -según decimos los taurinos- y para rizar más el rizo, nos tomamos un Rejadorada Roble 2005 que realmente nos cautivó por su potencia en todos sus aspectos: visual, olfativo, gustativo y pecuniario (muestra una excelente RCP).
Pasamos la frontera y nos enfrentamos a un Douro, Quinta do Javalí Reserva 2004. Mostró buenas maneras, tal vez un pelín astringente y de mediano recorrido pero que cumplió con creces las espectativas.
Como nit de foc tenía que caer un vino valenciano y aprovechamos la ocasión de tener un vino de la última selección del club: El Vern Cr. 2005. Aunque al final no fue uno sino dos, ya que aprovechamos la última cata virtual del verano con Reymos, -la traca final- vino espumoso elaborado a base de moscatel.
Vino con un color amarillo pajizo con tonalidades verdosas. Notas aceradas. Burbuja fina y viva con escasa corona. Limpio, brillante y atractivo.
La nariz viene marcada por la uva moscatel, notas florales (pétalos de rosa), apuntes de gengibre, turrón de almendras y miel. Fresco, sutil y sin contaminaciones ajenas a la frutalidad del vino.
En boca muestra una correcta acidez, fresco, alegre y agradable de beber, con una retronasal en la que las notas frutales marcan la diferencia.
Un vino con una RCP realmente excelente, amén de la presentación... (En la dirección de Verema tenéis todos los comentarios al respecto: ).
Ahora a empezar un nuevo curso y a ver qué nos deparan los elaboradores y bodegueros para que merezcan ser cantadas sus virtudes por estos blogueros trovadores.


martes, 26 de agosto de 2008

Los olores de la mañana


Tengo por costumbre cuando tengo días de vacaciones levantarme pronto y salir a andar. Mi paseo suele discurrir entre huertas de la ribera del Tormes, el paseo fluvial y zonas de urbanizaciones. Es lo que tienen las ciudades pequeñas, que todo está a mano y tienes multitud de aromas primarios y olores que mantienen viva tu pituitaria.
Cuando amantes del vino que quieren iniciarse pregunta si es recomendable comprarse la colección de aromas y olores de tal o cual casa, siempre aparecen las mismas respuestas: vete al mercado, al campo, a la ribera y huele, selecciona los aromas, descifra la paleta de aromas que nos trae la brisa.
La verdad es que cuando paseo vas descubriendo -y memorizando- aromas a higueras, hierba seca, flores de galan de noche, tomillo, manzanilla, romero, plantas de ribera, de ramas de haya recién cortada o las notas balsámicas de los abetos, ... pero también olores de agua estancada, de sudor, de tierra quemada, de gasolina, o de podredumbre ... que van enriqueciendo tu colección particular.
Por cierto, si alguno de vosotros quiere acompañarme, está invitado.

viernes, 22 de agosto de 2008

Sufeando en la red estival

Estaba esta mañana viendo las noticias en elmundo.es y me llaman la atención dos de las propuestas del suplemento ocholeguas, dedicado a viajes y vacaciones.
Por una lado la propuesta de la Ruta por la Barcelona literaria, ideada por el Gran Hotel Torre Catalunya, y que recorre los escenarios por los que transitan los protagonistas de La Sombra del Viento y de La Catedral del Mar.


Ambas novelas me encantaron y tengo una deuda pendiente con Barcelona, que espero solventar pronto y recorrer las calles, plazas e iglesias que se describen en ambas obras.

La segunda noticia viene referida a un viaje, una actividad y un vino: Viaje a la Costra Brava, actividad: submarinismo y el vino de la bodega chilena Viña Casanueva madurado en el fondo del Pacífico trasladado al Mediterráneo.
La verdad es que las tres propuestas son atractivas, aunque yo prefiero que algún buen samaritano me saque el vino de las profundidades.

miércoles, 20 de agosto de 2008

De lo leído y bebido en vacaciones

Este año cometí el error de no llevar ninguna botella de vino al descanso levantino, y así nos fue.
Lo único potable que pude probar fue un Enrique Mendoza 2004 Pinot Noir de color ribí y menisco atejado con una nariz algo huraña en el que las notas a frutas rojas, pétalos secos de rosa y notas ligeramente licorosas no nos descubrieron un pinot noir al uso.
Del resto bebido destacar un Castillo de San Diego 2007 que era el único blanco que tenían de la ultima añada. Eso sí, a 12,5 € la pieza. ¡Y luego queremos que se consuman vinos de la zona! ¡Pero si no los tienen!. Perdón, sí, me ofrecieron un Moscatel de la Marina del 2004 que ya daba un ligero tufillo a cadáver.
Afortunadamente paliamos la sequedad vinicola con buena literatura: El asombroso viaje de Pomponio Flato de Eduardo Mendoza hizo las delicias playeras. Muy bien escrito y ambientado en la Palestina ocupada por Roma aparecen como co-protagonistas Jesús, María y José en de una novela con buenas dósis de humor y cuya trama se centra en el esclarecimiento de un crímen. Os la recomiendo.
De vuelta a Salamanca las cosas empezaron a enderezarse -salvo por el trabajo acumulado durante esos 15 días playeros-: Llegó el pedido de Verema que empezó a ser devorado con ansiedad.
Por su orden comenzamos degustando el Muga Rosado 2007 y pasando -hasta el día de hoy- por un verdejo de los Hermanos Lurton 2007.
Y como no podía ser menos, disfrutamos y descubrimos a un autor ingles Graham Swit del que os recomiendo la lectura de su último libro Mañana. Para los que rondamos los 50 refleja situaciones ya vividas que hacen que su lectura se fácil, amén de contar con una prosa fluida y ágil.
En fín, aunque a 36º a la sombra, estamos disfrutando de entretenidos libros y excelentes vinos.

sábado, 2 de agosto de 2008

Lo siento, pero hoy no puedo



La verdad es que hoy iba a actualizar el blog hablando de libros y vinos, pero al abrir el periódico y ver la sonrisa irónica y satírica de un asesino de 25 personas me he sentido mal, muy mal.
El sólo saber que a este asesino le ha costado una pena de menos de un año de cárcel por asesinado y que los poderes ejecutivo, legislativo y judicial no hayan hecho todo lo posible para que esto no sucediera me hace sentir vergüenza.
El matar sale barato para depende quién y esto rompe con mi concepto de democracia. No puede ser posible que en el siglo XXI y en un país europeo sucedan este tipo de cosas.
Hoy, si cabe, me siento más cerca que nunca de esas 25 familias a las que han perdido a un ser querido a manos de este asesino.
Sólo deseo que no vuelvan a suceder casos tan lamentables y dolorosos como éste.

sábado, 26 de julio de 2008

El retorno


El problema de irse de vacaciones no es la organización de la ida, sino todo el trabajo acumulado que te espera a la vuelta, y esa es la razón por la que no he podido introducir nuevas entradas.
Después de dos semanas en la costa levantina hemos vuelto con las pilas cargadas para enfrentarnos a un nuevo curso, con nuevas ideas y proyectos que esperamos se lleven a buen puerto y haciendo propósito de enmienda para darle más vitalidad al blog, aunque el tiempo es el que hay.
De vinos y gastronomía sólo mencionar la falta de preocupación en la gran mayoría del sector hostelero por la introducción de los productos de la tierra. Sólo mencionar que en una de nuestras salidas al solicitar un blanco para acompañar un arroz y ¡sorpresa! a elegir Moscatel de la Marina o Castillo de San Diego. Eso sí el Moscatel de la Marina cosecha 2005 ¡asssuuuucarrr!
Por suerte en una tiendilla del pueblo pillé un Enrique Mendoza 2004 Pinot Noir que palió, si cabe, la desidia general.
Afortunadamente estamos en casa, con el último lote de Verema para manumitir y otro pedido de champagne que espero haga esta retrée menos dolorosa.
Desde la Extremadura Castellana, seguiremos informando.